Responsabilidad compartida sin zonas grises
La nube reparte tareas entre proveedor y cliente, pero el detalle concreto suele perderse en transiciones. Mapear controles por servicio y por dato, con dueños nominados, aclaraciones por entorno y rutas de escalamiento, elimina vacíos. Un documento vivo, cercano al código y actualizado con cada cambio de arquitectura, evita discusiones durante incidentes. Así, cuando algo ocurre, sabemos quién decide, quién ejecuta y qué evidencia se captura para aprender y demostrar diligencia.